
Me quedé con las huellas de tus dedos impresos
en las páginas del libro que recuerdo y beso…
Me enviaste notas de ese mar mediterráneo
que tararea insolente mis oídos… espontáneo
Las palabras más dulces suenan incesantes
prometiendo mundos nuevos y distantes…
Me quedé con tu mirada triste y cristalizada
con la media sonrisa que reflejabas…
Sostengo en mí tu figura en los acantilados
los paseos por tu playa con paso cansado…
Guardo celosamente la llave de la cabaña,
esas tardes tuyas que eran mis mañanas…
El reloj que nunca pudimos unir en una misma hora
tu luna que llegaba a mí con mucha demora…
La balanza que permeaba mas la historia
el baúl de versos contenidos en mi memoria…
Conservo tu silueta en mis sueños inconclusos
el diario sin terminar que quedó en desuso…
La puerta que cerraste ante mi rostro entristecido
en las páginas del libro que recuerdo y beso…
Me enviaste notas de ese mar mediterráneo
que tararea insolente mis oídos… espontáneo
Las palabras más dulces suenan incesantes
prometiendo mundos nuevos y distantes…
Me quedé con tu mirada triste y cristalizada
con la media sonrisa que reflejabas…
Sostengo en mí tu figura en los acantilados
los paseos por tu playa con paso cansado…
Guardo celosamente la llave de la cabaña,
esas tardes tuyas que eran mis mañanas…
El reloj que nunca pudimos unir en una misma hora
tu luna que llegaba a mí con mucha demora…
La balanza que permeaba mas la historia
el baúl de versos contenidos en mi memoria…
Conservo tu silueta en mis sueños inconclusos
el diario sin terminar que quedó en desuso…
La puerta que cerraste ante mi rostro entristecido
los instantes que vivimos sentenciados al olvido...
Tú sólo conservas de mí un rostro dormido
… un inventario...
... sin destino...
Vicky E.Durán
Dic.2009